La Comisión Europea presentó ayer en Bruselas un nuevo plan que suceda al protocolo de Kioto para reducir las emisiones de dióxido de carbono. El recorte de emisiones de CO2 costará a cada europeo tres euros por semana hasta 2020. Hasta ahora , cada país tenía un limite de emisión, que podían repartir entre industrias y ciudadanos. Las emisiones industriales suponen casi el 60% del total y Bruselas impone un recorte del 21%.